art : Artes
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Historia del Cine Latinoamericano y Argentino [Historia del Cine - Latinoamérica y Argentina]

Profesor adjunto
Jefe de trabajos prácticos
Cuatrimestre
1er Cuatrimestre
Modalidad
Promoción directa

Esta cursada la asignatura propone la revisión de una serie de problemáticas estéticas, culturales, sociales y políticas de los cines de América Latina a partir de un eje privilegiado: los usos y apropiaciones de las canciones populares. Las potencias, los papeles y los efectos de las canciones populares en los cines de América Latina, especialmente en términos de memorias y de géneros (en el doble sentido de genre y de gender) han creado un espacio de estudio en progresiva expansión. Vehículos de emoción y de afectos, instrumentos de identificación y de distanciamiento, vectores de alusión cultural, catalizadoras de memorias individuales y colectivas, las canciones –menospreciadas frente al imperio de lo visual– han sido capitales en la formación de un inmenso número de películas cuyas melodías, antes que sus imágenes, perviven en el recuerdo de los públicos. En América Latina, durante los años sesenta, la expansión de la televisión, el agotamiento de la producción fílmica serializada a través de grandes estudios-factorías, la aparición de las nuevas olas y la creciente consolidación de modalidades alternativas e independientes de realización en el marco del quehacer cinematográfico –entre otros factores– transformaron el sistema de producción clásico-industrial.

Desde la década de los noventa se han multiplicado los estudios teóricos y analíticos dedicados a los papeles de la música y de la canción en el cine. Las publicaciones, sobre todo procedentes de la academia anglosajona, se han ocupado primordialmente del cine de Hollywood y, más recientemente, de cines independientes y de otros orígenes –por ejemplo, del proveniente de los países de Europa. En el cine latinoamericano, en cambio, la música y más aún la canción popular siguen siendo un objeto de estudio específicamente poco frecuentado a pesar de su enorme relevancia. Los estudios sobre la canción suelen limitarse a ciertos géneros fílmicos (como el biopic musical) o musicales (como el rock), o a las obras de directores ejemplares (como Román Chalbaud, Arturo Ripstein, Fernando Solanas, Julio García Espinosa). Sin embargo, el aspecto musical y cantado, sea intra-, meta- o extradiegético ha cobrado una fuerza nueva y singular en las formas recientes de los cines latinoamericanos, tanto en sus productos industriales como en las películas “de autor”.

La relación entre cine y música, dentro de la cual se encuadra el problema específico de la canción, es sin dudas consustancial a la existencia del cinematógrafo. Se trata de un vínculo que se vio modificado por los avatares técnicos y culturales a lo largo de la historia del cine: desde las partituras en vivo que acompañaban las películas silentes, hasta la configuración del musical como género emblema, pasando por las intervenciones musicales estructurales que le dieron fisonomía a otros géneros cinematográficos como el melodrama, la comedia, el western y el cine negro. Para las “cinematografías periféricas” (Alberto Elena, 1999), la inclusión de la banda de sonido posibilitó el desarrollo y la consolidación de los sistemas industriales de producción. Ello fue viable en buena medida gracias al sustento que proveyeron los géneros musicales derivados de las distintas tradiciones culturales. Las músicas nacionales recurrían a formas, artistas y tópicos ya conocidos por los espectadores, enfatizando el gozo y la identificación de estos últimos con los locus de aquellas canciones y la mitología que contribuían a generar.

Como punto de partida, se abordará la producción del período clásico-industrial (1930-1959) ubicándolo dentro del entramado cultural en el cual se inscribe. Esto permitirá comprender cabalmente el cine posterior a la década de los sesenta, el cual recupera (ya sea como cita, homenaje o parodia) géneros musicales y formas de manifestación de la canción y de la música propias de la tradición fílmica. Al mismo tiempo, el modelo clásico de representación pervive y no deja de ser hegemónico, aun en las etapas de mayor renovación y experimentación estética (los años sesenta y noventa) de las cinematografías de América Latina. A partir de este encuadre, se proponen diversos diálogos en función de problemáticas particulares referidas al desarrollo de las cinematografías latinoamericanas desde la perspectiva de la historia cultural.