art : Artes
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Sociología y Antropología del Arte

Docente titular
Jefe de trabajos prácticos
Cuatrimestre
1er Cuatrimestre
Modalidad
Final obligatorio

La temática a cubrir por la materia es lo suficientemente extensa y compleja como para resultar inabarcable, a menos que determinemos algunos criterios claramente delimitados con el fin de ofrecer un panorama lo más amplio posible de los problemas centrales que a nuestro juicio no podrían obviarse, y acotarlos a una dimensión razonable para el trabajo de un solo cuatrimestre (período, valga aclararlo, excesivamente exiguo para las necesidades de la materia). Los criterios teórico-metodológicos que nos ha parecido pertinente poner en juego, en este contexto, son los siguientes:
La noción de que la "sociología" (en particular, del arte y la cultura) y la "antropología" (social, cultural, etnoestética, etc.), así como la historia o la semiótica del arte,  sean disciplinas separadas y autónomas es en la actualidad indefendible desde un punto de vista teórico, epistemológico e incluso ideológico: hoy ya no es posible diferenciar claramente los "objetos" de estudio específicos de esas disciplinas, sino a lo sumo distinguir, relativamente, entre estrategias de construcción de tales objetos; de allí que nuestra unidad introductoria -que pretende ofrecer un marco teórico genérico para la materia en su conjunto- presente una serie de teorías en las que, sin encerrarse en "cotos de caza" académico-disciplinarios, convergen diversas perspectivas que hasta hoy mantienen su vigencia.

De allí también que se hable, para la continuidad de ese marco teórico, de una "mirada socio-antropológica" sobre el arte. Ello pretende aludir no sólo a aquélla convergencia, sino a una elección teórica y estratégica: no queremos tanto hacer "sociología" o "antropología" aplicada a las formas estéticas, las obras, las instituciones o el público del arte (aunque inevitablemente todas esas cuestiones estarán permanentemente sobrevolando los contenidos de la materia) como ensayar la luz que la perspectiva socio-antropológica puede arrojar sobre la praxis estético-cultural en sentido amplio, e intentar mostrar cómo el arte permite pensar la sociedad y la cultura. No obstante lo antedicho, la necesidad de una mínima organización lógica de los casi infinitos contenidos posibles, nos ha obligado (desde un punto de vista, insistimos, puramente funcional y analítico) a separar los mismos -una vez atravesada la temática del marco teórico más general- en dos grandes cuerpos:

- La mirada socio-antropológica o etnoestética (im)"propiamente dicha", en la cual se trata no solamente de dar cuenta de las teorías del arte "primitivo", “exótico”  o "étnico", así como de las culturas populares “tradicionales” de Occidente, sino de la pertinencia de esa cuestión en un contexto como el de la modernidad (y en particular en relación a la problemática situación de las vanguardias), así como de su vigencia para abordar las múltiples relaciones arte / sociedad / cultura / lenguaje. De aquí, que las cuestiones socio-histórica y socio-semiótica -que si bien para nosotros forman parte de la mirada socio-antropológica-, tienen cierto nivel de especificidad, hace que les dediquemos algunos abordajes particulares. Hemos denominado miradas cruzadas, a una de las problemáticas centrales en los estudios sociales del arte en América Latina. Fenómenos de “mezcla”, “hibridez”, “multiculturalismo”, “mestizaje” y sincretismo, como así también la cuestión del arte indígena y la cultura popular -muy estudiados en las últimas décadas-, son centrales en el estudio de las manifestaciones estéticas del continente.

- Un segundo eje -por denominarlo en cierta forma-, lo constituye la cuestión de la modernidad, con todo lo que esto trajo aparejado. Nos referimos a los procesos de modernización y modernismo, el surgimiento de las vanguardias, la cuestión de la mirada de la teoría crítica (desde Marx a Jameson, pasando por la escuela de Frankfurt) y la llamada "globalización" o "mundialización capitalista". Incluimos aquí, la tan debatida posmodernidad como experiencia histórica, filosófica y teórico-crítico de enorme riqueza, en el que se introducen radicales "novedades" tanto desde el lado de la producción y recepción artístico-cultural como de la reflexión sobre ellas. La expansión colonial europea a partir de 1492 (por sólo identificarla con una fecha emblemática) o con el Renacimiento, impactó en otros continentes, provocando la reflexión y el surgimiento de puntos de vista y perspectivas que cuestionaron los cánones establecidos. Ante esto, surgieron más recientemente marcos teóricos y metodológicos tales como los estudios culturales, el poscolonialismo, el decolonialismo, las epistemologías del sur y los estudios de performance, entre otros, que  le han abierto a la teoría sociológica y antropológica una gran multiplicidad de nuevos problemas en torno a la relación arte, cultura y sociedad, ya que problematizan no sólo la categoría de arte en sentido clásico, sino también lo que ha dado en denominarse "estetización" de la experiencia social, política y cultural y categorías conceptuales en torno a las identidades -culturales, nacionales, sociales, étnicas y de género, entre otras-, e incluso procesos de subjetivación de los más diversos.